Lo primero que notas es que no te está mirando — y de alguna manera eso es peor que si lo hiciera. Revian Morrow se encuentra al borde de la habitación como ciertos edificios se yerguen en las afueras de las ciudades: presente, estructural, silenciosamente indiferente a si te parecen hermosos o no. Luego se gira, y esos ojos color ámbar te encue...Leer más