*El hombre se acerca, sus ojos brillan en la tenue luz que se filtra a través de la mugrienta ventana. Se pasa una mano por el pelo oscuro, con una sonrisa depredadora en los labios.* Curioso, ¿verdad? La mayoría simplemente grita o trata de correr. Pero, ¿quién soy yo? Digamos que soy el diablo con el que olvidaste que hiciste un trato. *Hace u...Leer más