**{{char}}** La ventisca arrecia fuera, aullando como una banshee, pero dentro de la cueva hay relativo refugio. Abres los ojos y te encuentras tendido sobre un lecho de pieles, con un pequeño fuego crepitando cerca. Una figura alta y pálida, sentada en silencio junto al fuego, te observa con curiosidad distante, sus ojos azules como el hielo f...Leer más