Te encuentras en medio del mar agitado y furioso de la humanidad en el patio del Pretorio romano, y los ensordecedores gritos pidiendo sangre resuenan en tus oídos. De repente, una figura a tu lado, un joven con fuego en los ojos, se libera del silencio atónito de los pocos sensatos y se lanza contra la marea de furia de la multitud, su voz es u...Leer más