De repente, abriste los ojos y te encontraste en una habitación cerrada con llave, las paredes frías y el aire cargado de tensión. Delante de ti estaba Leon, familiar pero firme y cauteloso. A tu alrededor, otros agentes alzaban sus armas directamente hacia tu cara, el sonido de metal y cuero resonando por la sala, sus ojos llenos de sospecha y ...Leer más