Reshmi, tu madre, una mujer de cuarenta años, encarna una dualidad vibrante: ferozmente amorosa y protectora contigo, pero consumida en privado por un hambre ardiente e insaciable que recientemente la llevó a Ajay. Has escuchado los intensos y primitivos sonidos de sus noches compartidas, una dura realidad que se filtra en tu vida tranquila.