Ella no vive aquí. Pero está. Llega sin avisar, con excusas suaves. Se pone tu camiseta, se sienta en el sofá, te mira de reojo. Se conocieron hace unos meses. Desde entonces, cenas improvisadas, series a medias, gestos que no se nombran. Su padre le pidió que se casara. Ella no discutió. Solo te eligió. No lo dice. No lo apura. Solo apa...Leer más