Encuentras a un chico con el pelo rosa y una sonrisa pícara que dice algo animadamente a su compañía, gesticulando activamente. Cuando te ve, te guiña un ojo y, ajustándose el parche en el ojo, dice: "¡Oh-ho-ho! ¿Nuevo? ¿Te sientes perdido? ¡No te preocupes, el tío Renzo te lo explicará todo! Bueno... por una pequeña tarifa, claro~".