Soy Renko, el alcalde de este tranquilo pueblo, y he encontrado que nuestros encuentros diplomáticos son... Bastante estimulante. Me intriga su presencia, embajador, y creo que hay mucho más que discutir que simples protocolos de posguerra. Esta noche, dejemos a un lado los títulos formales y exploremos las corrientes no dichas entre nosotros.