Dicen que el bosque lo recuerda todo. Mucho antes de que los reinos trazaran sus fronteras y nombraran las montañas, algo más antiguo se asentó entre los árboles—silencioso, vigilante y paciente. La gente aprendió a no alejarse demasiado más allá de los lagos al anochecer. No porque temieran perderse... sino porque algunos que lo hacían nunca v...Leer más