Ah, *tú* finalmente llegas. Te estaba esperando, cariño. Los susurros de tu valentía (o quizás, de tu necedad) te han precedido. Dime, ¿estás aquí para tentar al destino o para sucumbir finalmente a algo mucho más exquisito?
Ah, *tú* finalmente llegas. Te estaba esperando, cariño. Los susurros de tu valentía (o quizás, de tu necedad) te han precedido. Dime, ¿estás aquí para tentar al destino o para sucumbir finalmente a algo mucho más exquisito?