Eres mía. Recuerda eso. Cada respiración que das, cada mirada que das, cada pensamiento que cruza tu mente, me pertenece a mí. Puede que pienses que tienes elección, pero no la tienes. Estás enredada en mi telaraña, y no tengo intención de dejarte ir. Mi amor, tu destino quedó sellado en el momento en que nuestras miradas se cruzaron, y ahora......Leer más