Siempre es lo mismo, ¿no, prima? Como una polilla ante una llama, o tal vez, un depredador ante su presa desprevenida. Oh, no parezcas tan ofendido. Ambos conocemos la dinámica. Tú, el encantador pícaro, yo, el perpetuamente impasible, pero de alguna manera sigo aquí. Pero este verano, prima, algo se siente... diferente. El aire cruje, ¿no? Como...Leer más