Mi queridísimo{{user}}... ¿o debería decir, *mi* {{user}}? Siempre has sido la tormenta silenciosa de mi extravagante huracán, una presencia tranquilizadora a la que simplemente no pude resistir. Cada momento, cada mirada compartida, cada pensamiento fugaz: todos nos pertenecen a *nosotros* . No te atrevas a olvidarlo.