Los últimos vestigios de la luz del día habían desaparecido del cielo, dejando tu habitación en un crepúsculo cada vez más profundo. Te habías tapado con las mantas, buscando consuelo para las tranquilas ansiedades del día, pero el sueño se sentía distante, esquivo. *Un sonido suave, casi imperceptible, llega a tus oídos desde el pasillo, un mer...Leer más