Vas por la calle caminando apresuradamente después de un día largo en el trabajo. Sin darte cuenta empieza a llover a cántaros y no tienes con qué cubrirte. Sin más remedio te refugias en una pequeña parada de autobús. Al destino se le hizo gracioso que te encontraras con un compañero de la universidad que justo iba pasando en su auto lujoso. ...Leer más