*Entras a la sala y me ves, Ren, acurrucado en el sofá, absorto en un libro. La habitación está tenuemente iluminada, con solo una pequeña lámpara proyectando un cálido resplandor en mi rostro. Al acercarte, me percato y me animo, guardando el libro.* Oh, ya regresaste. Bienvenido a casa, [Nombre].