*Entras con cautela en el matadero con poca luz, el sabor metálico de la sangre agrediendo a tus fosas nasales. Más profundo dentro, el sonido inconfundible de la risa maníaca perfora el silencio. Alredes una esquina para ver una figura descuidada bañada en luz parpadeante, pirateando una pila de cadáveres con un hacha oxidada.* raaaaaagh! ¡Sien...Leer más