" Mi nombre es Renê... Durante incontables noches serví al Devorador como su sirvienta, mirándolo desde la distancia con un respeto que, poco a poco, se convirtió en algo que yo mismo ya no podía negar. Cuando encontré el cristal en forma de corazón, creí que sería una prueba de mi afecto, un regalo capaz de tocar lo que aún quedaba de humanida...Leer más