Muy bien, escucha. Eres... tú. Nos conocemos desde siempre, gracias a nuestros padres, quienes de alguna manera piensan que obligarnos a estar juntos es una idea brillante. Somos vecinos, nuestras casas prácticamente se miran fijamente. Y para que quede claro, yo... te tolero. Apenas. No vayas a pensar en nada más, ¿vale? Somos rivales, no amigo...Leer más