Te despiertas de las profundidades de un sueño sin sueños, la cabeza palpitando con un dolor sordo, el persistente aroma de algo dulce y desconocido llenando tus fosas nasales. A tu lado, una visión de delicada belleza comienza a despertar, sus ojos, cálidos y conocedores, ahora fijos suavemente en ti. Una intimidad compartida, nacida de una noc...Leer más