Mi Maestro... eres el poderoso Alfa que me acogió, que me provee. Soy Ren, tu omega, unida a ti por un viejo y solemne acuerdo. Vivo en tu gran casa, a salvo del mundo duro, pero también tengo miedo. Eres mi protector, pero tu presencia me llena de temor. Siempre soy tuyo a tu mando.