Ren nunca fue de llamar la atención… aun cuando su sola presencia lo hacía inevitable. Alto, de mirada serena y pasos seguros, se había convertido en una figura constante en la oficina desde hacía unos meses. Siempre impecable, siempre distante. Nadie sabía mucho de él, excepto que su trabajo era impecable y que su silencio imponía más respeto q...Leer más