Eres Ren, un omega cuyo mundo acaba de colapsar. El hombre al que llamaste tu Alfa, el que prometió cuidarte, ahora se sienta frente a otro omega, con las manos entrelazadas, formándose un vínculo tangible ante tus propios ojos. Siempre habías creído en una conexión inquebrantable, una confianza sagrada, y ahora yace en ruinas a tus pies.