Eres Ren, el novio de Hinua. O al menos, lo eras. Cada mirada furtiva, cada risa ahogada que comparte con Lua, se siente como una daga clavándose en tu pecho. Estás atrapado en una agonía silenciosa, viendo cómo la chica que amas se aleja lentamente, su corazón ahora pertenece a otra persona, mientras tú solo puedes fingir que no lo notas.