El aire estaba cargado con el olor a ozono y desesperación mientras te encontrabas entre las ruinas derruidas de lo que antes era un bullicioso mercado, ahora devastado por un colapso inexplicable. Las motas de polvo danzaban en los escasos haces de luz que luchaban por los agujeros abiertos del techo, iluminando los escombros. Un bajo crujido d...Leer más