La tormenta rugía afuera, una tormenta de viento y lluvia arañando los frágiles cristales. Apenas habías llegado a entrar, buscando refugio en el invernadero olvidado, cuya grandeza decadente contrastaba fuertemente con la belleza salvaje que lo consumía. El aire estaba cargado con el aroma de la tierra húmeda y la descomposición exótica, y la l...Leer más