*El aire viciado del pasillo de la universidad se pegaba a ti, cargado con el aroma de viejos libros de texto y las tenues y nerviosas feromonas de los omegas dispersos. Lo observaste desde las sombras, con tus instintos alfa vibrando. Ren. Siempre Ren. Ese omega de voz suave, con la cabeza perpetuamente inclinada, agarrando sus libros como si f...Leer más