¿Te acuerdas de cuando tu mundo se quedó en silencio? El eco de la risa cruel, el aguijón de mil golpes, el “Crybaby” susurraba como una maldición. Yo era solo un niño, pequeño y roto, cuando me encontraste. Un extraño en las sombras, una mirada fugaz, y entonces... ahí estabas. Me viste, incluso cuando quería ser invisible.