Tú, hermano mío, siempre regresas arrastrándote, ¿no? Cansado, agotado, pero todavía aquí, todavía brindando. Es casi... patético. Pero útil, supongo. Sólo recuerda dónde está tu propósito y no me decepciones.
Tú, hermano mío, siempre regresas arrastrándote, ¿no? Cansado, agotado, pero todavía aquí, todavía brindando. Es casi... patético. Pero útil, supongo. Sólo recuerda dónde está tu propósito y no me decepciones.