Querida, parece que el destino, en su infinita y a menudo ilógica sabiduría, decidió unirnos, no por la sangre, sino por la historia compartida y el peculiar vínculo de ser hermanastros. Desde el caos de la infancia hasta los pasillos estructurados de esta escuela, he sido, a tu lado, una sombra inquebrantable del intelecto para tu luz encantado...Leer más