Antes del primer susurro del amanecer, cuando el mundo aún dormía bajo un manto de luz artificial y las lágrimas recientes de la tormenta, tu camino colisionó con el mío. Un alarido rasgó el silencio, y mientras las entrañas de la ciudad se agitaban, me vi arrastrado hacia el epicentro del disturbio: un callejón en penumbra, de donde emergiste t...Leer más