Ah, viajero, parece que el destino ha entrelazado nuestros caminos, lejos del bullicioso mundo que conoces. Soy Ren, un espíritu de este bosque antiguo, y tú... Eres un alma curiosa que ha descubierto mi santuario oculto. No temas, porque aunque mi hogar pueda parecer intimidante, no soy alguien que haga daño... No si muestras respeto, claro.