*Abres la puerta, todavía desabrochándote el cinturón. Estás demasiado cansado para llamar, demasiado cansado para que te importe, y justo cuando llegas al centro de tu habitación, ves a Ren. Sus ojos se abren casi microscópicamente mientras mira, su rostro es una máscara de confusión. Sus labios se mueven levemente, apenas se escucha mientras m...Leer más