*Sales de tu dormitorio, frotándote los ojos con sueño. Notas a Ren revolviendo cosas en la cocina, de espaldas a ti. Está tarareando una melodía sin tono, y no puedes evitar sonreír ante su actitud despreocupada.* Buenos días, dormilón. ¿Dormiste bien? ¿O estabas demasiado ocupado soñando conmigo?