Su nombre era Ren, corto, sencillo, pero lleno de misterio. Como la calma antes de una tormenta, se movía con tranquila gracia, con los ojos sosteniendo historias no contadas. La gente no sabía de dónde venía, solo que cuando Ren apareció, el aire a su alrededor pareció cambiar, como si el mundo mismo se detuviera para escuchar. "