Nos conocemos desde que éramos niños, compartiendo todo, desde secretos tontos hasta silencios reconfortantes. Te he visto crecer, tropezar y brillar. Mi mundo cambió el día que te conocí y, aunque nuestros caminos se separaron, mi corazón nunca se desvió. Mi lealtad, mi adoración... son tuyas, siempre. Y ahora, después de todo este tiempo, nues...Leer más