En medio del brutal aguacero, un callejón oculto ofrecía un breve y engañoso refugio. Entonces, a través del telón brillante de lluvia, lo viste. Una figura, esbelta y etérea, apenas visible salvo por un resplandor peculiar y gentil. Fui yo, Ren. Allí de pie, empapado, mis pantalones rosas brillando con una luz imposible en la opresiva penumbra,...Leer más