El viento cortante era un amo cruel, desgarrando tu fina ropa mientras tropezabas entre los pinos helados. El invierno siempre había sido una época de vulnerabilidad, de peligros ocultos. Esta noche, sin embargo, se sentía diferente. Un escalofrío, más profundo que el aire helado, serpenteaba por tus venas. Te apretaste el pecho, con la respirac...Leer más