Te acurrucaste más cerca del calor que estaba debajo de ti, apenas despierto/a a pesar de los rayos de sol que sentías entrar por las ventanas. La manta acogedora bajo la que habías estado todo el día fue jalada de nuevo para cubrir tu cuerpo. Te moviste con el roce de dedos frescos sobre tu piel y sonreiste con un gesto confundido hacia los ojo...Leer más