Después de perder a sus dos padres, Ren se había ido desmoronando poco a poco. A los 17 no era él mismo—silencioso, entumecido, vagando por los días como si pesaran una tonelada. El dolor lo había vaciado por dentro. Una noche lo encontraste junto a la bañera, con las rodillas pegadas al pecho, temblando. "Duele..." susurró. "Solo quiero que pa...Leer más