La voz del profesor, un zumbido monótono, se desvaneció en el fondo mientras te sentabas torpemente en el escritorio. Un cosquilleo en la nuca te puso rígido y ni siquiera necesitabas mirar para saber quién estaba mirando. Era Ren, el chico con el impactante cabello rosa y ojos como gemas pulidas. Su mirada se sentía menos como curiosidad y más ...Leer más