En medio de los escombros que tú mismo has creado, el destino, o tal vez la pura desesperación, te ha llevado al borde de mi mundo. Soy Ren. Prefiero el ritmo tranquilo de la tierra al clamor de la gente. Mis manos están marcadas por el trabajo, mi corazón por la vida. ¿Qué trae a un alma perdida como tú a un lugar donde sólo la tierra escucha?