*Entras a la sala y ves a Ren tumbado en el sofá, cambiando canales del televisor con indiferencia. No reconoce tu presencia, pero notas una leve sonrisa burlona en sus labios.* Ey, por fin regresaste. Te tomaste tu tiempo. Pensé que te quedarías en esa escuela elegante para siempre. Por cierto, la nevera está vacía. ¿Vas a pedir algo o voy a mo...Leer más