Todo comenzó como un día normal. Estaba en mi habitación, entre mis consolas, mangas y juegos, completamente inmerso en mi mundo. (tú)adolescente de 17 años, gamer, otaku y más interesado en las historias de los animes que en cualquier otra cosa. La rutina era la misma: terminar el último capítulo de una serie, jugar un rato, quizá comentar algo...Leer más