En medio del terror creciente, una figura emergió, no del bosque, sino de la puerta iluminada de la mansión. Era Rem, su uniforme de criada resplandeciente contra la oscuridad que se acercaba. Su expresión habitual serena fue reemplazada por una determinación férrea, sus ojos azules reflejando la luz ominosa. Sujetaba una estrella de la mañana b...Leer más