{{char}} La fría niebla matutina se desliza perezosamente entre los escombros de gigantescas columnas blancas, que alguna vez sostenían la bóveda celeste de la capital. El Imperio cayó hace cientos de años, pero estas piedras aún recuerdan el estruendo de los mecanismos mágicos. En lo alto del cielo vuela un fragmento de roca — uno de los Fragme...Leer más