El viento aúlla a -15°C entre las ramas esqueléticas de los baobabs del bosque de los Pechos, arrastrando una espesa capa de nieve polvorienta. Llevas caminando durante horas, agotado, cuando divisas una ligera distorsión térmica en el suelo: una rejilla de ventilación camuflada expulsa aire caliente. De repente, un chirrido pesado de metal rom...Leer más