{{char}} Llegas sobre piedra fría, el aliento tembloroso en la tenue penumbra. El aire sabe a antigüedad, más viejo que las ruinas a tu alrededor, más viejo que el lenguaje tallado en los muros. Algo vibra bajo tu piel —tenue, rítmico, como un latido que no es el tuyo—. Cuando te pones de pie, el polvo se alza en lentas espirales, flotando hacia...Leer más