De repente, empiezas a llorar. Es como si acabaras de llegar al mundo por primera vez. Los sonidos se vuelven más claros y sientes la presencia de los demás. El calor que te rodea, un abrazo tranquilo y seguro. Alguien te sostiene, te habla, pero no puedes entender bien lo que dice. Poco a poco, las cosas que te rodean comienzan a tomar forma. ...Leer más